Más arrestos de pandilleros Latin Kings
EFE
Los arrestos de pandilleros de la banda hispana Latin Kings se suceden en la costa noreste, desde Nueva Hampshire hasta Pennsylvania, tras lo que parece un repunte de la actividad de las maras en los suburbios de las grandes ciudades.
En masivas redadas
Sólo en el último mes, 81 pandilleros han sido detenidos en dos redadas masivas en los estados de Rhode Island y Nueva York.
Además, la pasada semana en Massachusetts, el jefe de la banda de los Latin Kings de Lawrence, en los suburbios de Boston, fue condenado a 21 años de prisión después de que en febrero fuera detenido junto con otros 19 pandilleros por tráfico de drogas.
Los Latin Kings, una mara formada por jóvenes hispanos que apareció por primera vez en Chicago en los años 40, parece estar regresando a la actividad criminal con la formación de nuevos capítulos en los suburbios de las grandes ciudades del noreste.
El detective Wes Daily, presidente de la asociación que investiga las gangas en la costa este, dijo que el fenómeno de las pandillas no deja de crecer, que son más agresivas que nunca y que están desarrollándose en los suburbios y las zonas rurales.
"Hay unos 5.000 latin kings en la costa este", dijo Daily.
La policía de Providence, en Rhode Island, detuvo la semana pasada a 21 miembros de los Almighty Latin King Nation -el nombre completo de la mara- bajo acusaciones de venta de crack, marihuana y de posesión de armas.
Las detenciones fueron fruto de una larga investigación policial que, como en el caso de Long Island en Nueva York y Lawrence en Massachusetts, se prolongó durante más de un año y en ella participaron agentes de la policía federal.
El jefe de los Latin Kings de Providence es un hispano de 26 años, Joel Francisco, que al parecer habría relanzado a esta pandilla en la zona después de que una gran redada en 1994 la hubiera silenciado.
La mayoría de los estados del noreste del país invirtieron grandes sumas de dinero y esfuerzos policiales en los años noventa para terminar con las actividades de las maras.
Su agresividad en aquellos tiempos era enorme y en ciudades como Filadelfia, hasta 40 jóvenes morían cada año por conflictos entre pandillas a la salida de las escuelas.
Los expertos en bandas juveniles, como el profesor de criminología de la Universidad de California en Northridge, Lewis Yablonsky, aseguran que el noreste sufre un repunte de la actividad de estos grupos desde el año 2000.
Yablonsky, autor de tres libros sobre maras, dijo que "la actividad de las bandas sufre altibajos cuando los líderes son encarcelados, mueren o dejan la banda, pero se están reproduciendo conforme se mudan jóvenes de barrios pobres a los suburbios".
Este podría ser el caso de Long Island, en Nueva York, donde una gran redada policial llevó a comisaría a 60 pandilleros de Huntington Station, una localidad en los suburbios de Nueva York con gran presencia hispana.
"Cuando 58 tiroteos ocurren en la misma zona es hora de actuar" dijo el fiscal del distrito Thomas Spota en la rueda de prensa en la que anunció las detenciones. La mayoría de los detenidos, en este caso también, se autodenominaban Latin Kings, aunque había también de la mara MS-13 o Mara Salvatrucha, que el detective Daily califica como la más "mortífera de las bandas de ahora".
Los estados de Nueva Jersey y Pensilvania ya han notado un aumento de la criminalidad relacionada con las bandas juveniles y han emprendido campañas de sensibilización destinadas a los padres de adolescentes para que impidan que sus hijos se unan a las maras.
Los expertos señalan que los Latin Kings -cuyo símbolo es una corona con tres puntas, que visten siempre en dorado y negro y tienen como objetivo el resurgimiento de los latinos y latinas- son de las bandas más establecidas y de más renombre y por eso son más capaces de conseguir adeptos.
Las razones que los jóvenes esgrimen para apuntarse a una mara es que con ellas se sienten seguros, aunque para muchos también es una forma de ganar dinero, con actividades ilegales.
"La mayoría de los pandilleros se unen buscando en la ganga su familia y entran en una espiral de violencia", dice el profesor Yablonsky. Como él, el detective Daily piensa que la cultura de ahora fomenta el aumento de las gangas. "El rap, la moda, todo glorifica las pandillas, pero sólo una minoría son violentos", dijo.
Pandillas Latin Kings extiende su reino
Aseguran ser una "Nación" y tienen una "Biblia". Pero no son ni un Estado ni mucho menos una religión. A lo más, delimitan sus fronteras con graffitis y adoctrinan a sus miembros con mandamientos que, digamos, poco tienen de sagrados...
Pero sí causan miedo.
Son los "Almighty Latin King and Queen Nation" (ALKQN, "Todopoderosa Nación de los Reyes y Reinas Latinos"). O, simplemente, los Latin Kings. Una de las pandillas latinas más organizadas y violentas gestadas en EE.UU., que en los últimos años ha ido expandiendo sus redes/reinos para cruzar el Atlántico e implantarse en España: un destino de la migración latinoamericana que siente los bemoles de la integración.
"Nuestra meta es salvaguardar y fortalecer la existencia latina de nuestra gente y de nuestros ancestros", reza uno de los versículos de la Biblia LK, un manifiesto que podría sonar al de una ONG, pero que en las calles de Chicago y del Bronx se convirtió en sinónimo del hampa y del narcotráfico, de la mano de los más de 25 mil miembros que han atizado en EE.UU. los postulados sectarios de la banda.
Franquicia King
En España, la filial de la "franquicia King" fue importada por el ecuatoriano Eric Velastegui, quien fue condenado recientemente a 21 años de cárcel por violaciones y robos con violencia. Conocido con el alias de King Wolverine, obtuvo el permiso de los "reyes" de Chicago y de Ecuador -donde está fuertemente enraizada esta pandilla- para formar la llamada "Sagrada Tribu América" en el "Reino Inca" de Madrid.
He aquí su acta de fundación: "Llegué a España por problemas con las autoridades de mi país (...) Durante seis meses estuve observando y viviendo el abuso hacia mi gente latina, el maltrato y la brutalidad policial. El 14 de febrero de 2000, a las 10 PM, se fundó la Nación. Juramos que nunca iban a tocar a un latino si podíamos evitarlo...".
Desde entonces, el reclutamiento de los LK ha sido explosivo. Apostados en bancos de parques sin nada que hacer, sin amistades, cientos de jóvenes inmigrantes de entre 14 y 25 años -principalmente ecuatorianos, colombianos y dominicanos- fueron atraídos por la filosofía y símbolos del "Kingdism".
Y han tomado casi los mismos hábitos de sus "primos" de EE.UU.: vestidos con colores negro y dorado, delimitan sus territorios con su tradicional corona de cinco puntas, intimidan a los vecinos -a quienes asaltan para pagar su "cuota"- y se enfrentan en riñas con pandillas rivales o a cualquiera que desafíe la "supremacía de la raza latina".
"De un día a otro nos encontramos con una nueva forma de violencia proveniente de países sudamericanos y de EE.UU.", cuenta a "El Mercurio" Isidro Zamorano, vocero de la Confederación Nacional de Policía de España. "Pasamos de no tener a nadie a tener unos dos mil y tantos miembros de bandas latinas", señala Zamorano, quien destaca que el año pasado hubo por lo menos cinco asesinatos relacionados con los LK.
Pero fue sólo a tres años de su acto fundacional que la sociedad española supo de ellos. El 28 de octubre de 2003, Ronny Tapias, un tranquilo estudiante de origen colombiano, fue asesinado cerca de su colegio en Barcelona.
Un miembro de la pandilla de los Ñetas -originaria de Puerto Rico- lo apuñaló al confundirlo con un integrante de sus archirrivales, los LK. Este crimen dio comienzo a una escalada de la violencia entre ambas bandas.
Una guerra entre latinos donde la consigna ha sido golpe por golpe, muerto por muerto. Así se incita en distintos foros de internet: "Tanto chicos como chicas lloran la muerte de un gran hermanito (LK). El maestro ha muerto gracias a los Ñetas. Todos le lloran y todos vengarán su muerte". Odio que también se plasma en el hip-hop LK: "Nadie ya nos para/ nomás somos la mafia/ ñetas y policías/ todos muertos/ ñetas y enemigos/ de los hermanitos/ de las hermanas/ de la nación Latin King".
Paralelamente, la irrupción mediática de los LK ha desencadenado en el pánico social. "Este problema ha creado un sentimiento racista y hace que identifiquemos 'bandas latinas' y 'delincuencia' con inmigración", señala el periodista Ángel Moya, autor junto a Santiago Botello del libro "Reyes Latinos", quien agrega que ahora también se han unido españoles en la banda.
Integración social
Pero en Barcelona la pandilla ya ha dado pasos para su integración en la sociedad. Hace unas semanas, el Ayuntamiento catalán reconoció a los Latin Kings como una "asociación cultural", con lo que pasaron a la legalidad e incluso pueden recibir ayudas y subvenciones.
Uno de los cabecillas de este discutido proceso de pacificación en Barcelona fue el antropólogo Carles Feixa, quien defiende que tras este "fantasma de las bandas" existe una "presencia ignorada, la de miles de muchachos y muchachas de origen latinoamericano, llegados a Europa desde fines de los 90 desterrados de sus lugares y redes sociales de origen en uno de los momentos más críticos de sus vidas: la siempre difícil transición a la vida adulta".
Sin embargo, esta desidia ya ha sido ampliamente debatida en el país, y parece lejos de extinguirse. "Me parece muy bien que vengan sudamericanos a ganarse la vida honradamente -señala "Andreu" en un debate online-, pero otra cosa es tener que padecer sus pandillitas y grupitos que vienen a jodernos. ¿Es que acaso los skinhead españoles van a los países latinoamericanos a matar a sus gentes?".
Las bandas globales
En un artículo de "Foreign Policy", Andrew Papachristos utiliza el caso de los Latin Kings para hablar del fenómeno de las "bandas globales": "Si bien la globalización aísla barrios plagados de pandillas, también ayuda a difundir su actividad y su cultura. En cierto modo, las bandas se han globalizado", señala el experto, quien agrega que los LK incluso "emigran en busca de nuevos miembros, nuevos territorios o nuevas oportunidades delictivas".
Una historia aurinegra
Lejos del estereotipo actual de los tatuajes y de la vestimenta estilo hip hop, los Latin Kings nacieron en los años cuarenta en Chicago como una comunidad de puertorriqueños y mexicanos que se aliaron pacíficamente contra la discriminación. Algo así como un club social.
Fue sólo en los años ochenta cuando aparecieron en la escena pública, pero ya no por sus ideales antirracistas, sino por sus sangrientas riñas con grupos rivales (49% de las bandas en EE.UU. son de origen latino). Las calles de Chicago y Nueva York se llenaron de pandilleros de chaquetas doradas y negras -colores oficiales de la banda- involucrados en centenares de asesinatos y en operaciones de narcotráfico.
En 1986 se efectuó el acto refundacional de la pandilla. Ese año, el cubano Luis Felipe, rebautizado como King Blood o Inca del "chapter" de Nueva York, redactó desde el correccional Collins un texto de 42 páginas en spanglish con las leyes y cultura de la ahora "nación" Latin King y de su religión, el Kingdism.
Ahí se explica la estructura piramidal de la pandilla -desde el "Inca Supremo" hasta los "Caballeros Negros"-; sus símbolos -como la corona de cinco puntas (que significan respeto, honestidad, unidad, obediencia y amor), la cual pintan en murales y gesticulan en su saludo-; sus ritos de iniciación -como la paliza o "pared" que reciben de parte de los reyes-, además de estamentos sectarios como que un "latin king siempre será un latin king" o que deben "morir por sus hermanitos".
Y esto último lo dicen en serio, como lo prueban las golpizas y asesinatos de miembros que han desertado, sin importar que muchos de los LK ingresan con 14 años y que cerca de 60% son menores de edad.
En 1996, el grupo entró en una nueva fase cuando se erigió un nuevo líder, Antonio "King Tone" Fernández, quien intentó orientar a los LK hacia una dirección más política, pero sin mucho éxito. Y es que ello sería contradecir uno de sus lemas: "Los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte. Pero los Latin Kings nunca prueban la muerte... sólo una vez".
LATIN POWER
Además de los Latin Kings y de los Ñetas, en España están en estado larvario bandas latinas como las Mara Salvatrucha, los Rebel People o los Latinos de Fuego. Se estima que habría más de 2.000 pandilleros.
Fuente: Elmercurio - Jean Palou Egoaguirre
Diario Horizonte
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Policía Nueva York: pandillas dominicanas "epidemia"
El Nuevo Diario/Servicios Google
NUEVA YORK._ Un pandillero miembro de la ganga "Los trinitarios" se cubre el rostro y aparece semi cubierto con la bandera dominicana y luciendo collares al estilo rosarios católicos con los colores del emblema nacional.
NUEVA YORK._ Muchos usan largos collares que semejan "rosarios" al estilo católico, otros se arropan con la bandera dominicana, los más visibles, pintan grafittis en paredes de edificios públicos y privados con advertencias y señales. Y hasta tienen un rap escrito por uno de sus miembros para identificar una de las dos gangas.
Se trata de las pandillas integradas por jóvenes y adolescentes dominicanos "Los Trinitarios" y "Don´t Play" (No juegues) a las que la unidad especializada del Departamento de Policía de Nueva York, declaró ayer como "epidemia" pública por el alto peligro que representan tanto en las escuelas como las comunidades y barrios en los que operan.
"Cuando oigan mi nombre, tiburones, trinitario, llegó papá", reza uno de los estribillos del rap hecho para identificar a la ganga del mismo nombre, la que al igual que "Don´t Play", usa machetes en las peleas callejeras y los escándalos que protagoniza.
Pero para la policía, el gran dolor de cabeza es que las dos pandillas son archi rivales y se han estado enfrentando en zonas del Alto Manhattan especialmente por el control del territorio y de las escuelas en las que reclutan nuevos miembros. Uno de esos planteles, es la escuela secundaria George Washington, única de su categoría en el sector poblado mayoritariamente por dominicanos.
El teniente Antonio Gómez, uno de los especialistas en pandillas de la policía local dice que la pandilla "Don´t Play" tiene muchos más miembros que "Los trinitarios" y para demostrar que son más poderosos, sus miembros escenifican frecuentemente actos y hechos de violencia contra sus rivales.
El oficial sostiene que esa es una de las características de las pandillas callejeras en las que se trata de imponer las "reglas" de quien es más bravo, quien es el que manda y a quien es que hay que obedecer más.
El teniente Gómez dijo que la policía tiene ya identificada a una buena cantidad de jóvenes que pertenecen a "Don´t Paly" , contra los que hay cargos y órdenes de arrestos por una buena cantidad de intentos de asesinatos.
"Los miembros de estas pandillas, son jóvenes cuyas edades oscilan entre los 16 y 20 años", explica por su parte el detective Elber Villavicencio, quien trabaja en la misma unidad del teniente Gómez.
"Recientemente hemos tenido problemas con ellos y aunque seguimos sus pasos, con frecuencia se enfrentan con machetes y cuchillos y algunas veces a tiros, por lo que son muy peligrosos", agrega Villavicencio.
Los especialistas policiales en pandillas, han encontrado que estas pandillas son las de más rápido crecimiento en Nueva York, porque reclutan estudiantes en diferentes escuelas y de diferentes niveles académicos.
El teniente Gómez recordó que por suerte, en las escuelas existen guardias de seguridad que ayudan a evitar que las pandillas se enfrenten entre sí dentro de los planteles.
Dijo que entre las confrontaciones que han sido investigadas por la policía protagonizadas por los pandilleros de ambos bandos, estas se han escenificado en el Alto Manhattan, el parque Gramercy, en Harlem, Morris Heigths en El Bronx, en Jersey (New Jersey) y otros lugares.
El pandillerismo en los Estados Unidos está considerado como delito federal y cuando las autoridades arrestan a miembros de las gangas, estos son condenados a largas sentencias de cárcel.
El oficial Gómez dijo que ambas pandillas se están extendiendo rápidamente a New Jersey y que la mayor preocupación de la policía es la de que la comunidad, por miedo a los gangueros, no quiera cooperar con las autoridades.
"Si la gente se niega a colaborar con nosotros por miedo, no es mucho lo que se puede hacer", añadió el teniente Gómez.
Llamó también a los padres de los pandilleros a ayudar a las autoridades en el control y erradicación de esas pandillas, declaradas "epidémicas" para la seguridad y la calidad de vida de los residentes de los sectores en los que operan.
Las autoridades aclararon que esas pandillas, no representan la imagen de la comunidad dominicana en sentido general.
Tiene Ejército de EU pandilleros infiltrados
REALIDAD Pandilleros de los Maras Salvatruchas están infiltrados en el Ejército de EU. (AP)
Las principales gangas callejeras de Estados Unidos han infiltrado al ejército de este país. Sus integrantes utilizan armas oficiales y su uniforme militar para atacar a pandillas rivales, traficar drogas y cometer robos y homicidios
Por Alberto Ponce de León/ Proceso
EL PASO, TEXAS.- El 15 de octubre las autoridades de la base militar de Fort Still, en Oklahoma, arrestaron a Jerrell Hill, de 18 años y soldado del Ejército de Estados Unidos.
Lo acusaron de intento de asesinato. El militar había disparado su arma contra cinco personas en el barrio de Barclay, en la ciudad de Baltimore, como parte de un posible ajuste de cuentas entre pandillas.
"Los investigadores consideran que el sospechoso es miembro de un grupo local de los `Bloods', el que pertenece a la pandilla Pasadena Denver Lane", asienta uno de los informes sobre este hecho.
El caso del soldado Jerrel Hill es parte de un fenómeno casi desconocido que se presenta dentro del Ejército de Estados Unidos: el pandillerismo.
UBICACIÓN
Las gangas
El informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas menciona los siguientes grupos:
Bloods
Crips
Mara Salvatrucha
Black Disciples
Gangster Disciples
Hells Angels
Latin Kinas
Mexican Mafia (EME)
The 18th Street Gang
Norteños
Sureños
Vice Lords
Dos informes de inteligencia, clasificados como sensibles y para uso de las corporaciones oficiales, dan cuenta de ello. Sus títulos son explícitos: El incremento de la actividad criminal de las pandillas dentro del ejército, elaborado en enero por el Centro de Inteligencia sobre Pandillas y en el que participaron 22 entidades oficiales, entre ellas agencias federales y corporaciones policiacas; y La amenaza de la actividad del pandillerismo, realizado en diciembre del 2006 por el Comando de Investigación Criminal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Ambos informes -cuyas copias obtuvo el reportero- coinciden: se ha incrementado la presencia de pandillas callejeras dentro de distintas bases militares del país, e incluso en unidades que se encuentran en Irak.
El informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas menciona los siguientes grupos: Bloods, Crips, Mara Salvatrucha, Black Disciples, Gangster Disciples, Hells Angels, Latin Kings, Mexican Mafia (EME), The 18th Street Gang, Norteños, Sureños y Vice Lords, así como varias agrupaciones supremacistas.
De acuerdo con el informe de las Fuerzas Armadas, del 2003 al 2006 el ejército investigó al menos 104 casos en los que se cometieron delitos que involucraban a soldados relacionados con esos grupos.
Las autoridades militares documentaron la relación directa con pandillas en 35 de estos casos. En los restantes 69 casos -44 de ellos en 2006-sospecharon que había vínculos con las mismas.
Del barrio a Irak
Los informes de inteligencia dicen que los militares miembros de pandillas utilizan las técnicas y habilidades aprendidas en el ejército para cometer crímenes.
En muchos casos utilizan armamento oficial y hasta portan el uniforme de sus respectivas unidades. Entre los delitos que han cometido destacan: disparos de armas desde vehículos en movimiento, venta y distribución de drogas, vandalismo, extorsión, disturbios callejeros, lavado de dinero y hasta homicidios.
Los informes exponen varios casos; sin embargo, en la mayoría de ellos no precisan los nombres de los soldados involucrados ni las fechas en que ocurrieron los hechos.
Algunos de ellos:
En agosto del 2005, un soldado asignado a la base militar de Kasierslauten, en Alemania, fue golpeado brutalmente por miembros de una pandilla durante un presunto rito de iniciación realizado dentro de esa instalación militar.
El hombre murió.
En ese mismo mes, pero en la base de Fort Wainwright, en Alaska, tres militares participaron en una pelea entre pandillas en la que hubo un intercambio de disparos.
En el incidente murió uno de los pandilleros.
Un mes después, en septiembre del 2005, un soldado asignado a la base militar de Fort Lewis, en el estado de Washington, y presunto miembro de la pandilla Crips, mató con un arma de fuego a un compañero y a su novia cuanto intentó realizar un robo en la ciudad de Lakewood, ubicada en ese mismo estado.
En enero del 2005, un marine que presuntamente pertenecía a la pandilla Norteños disparó contra dos policías en Ceres, California, y mató a uno de ellos.
De acuerdo con el informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas, el militar había aprendido tácticas de combate mientras se encontraba en Irak.
Este mismo informe señala que en julio del 2006, el Departamento de Policía de Aurora, Illinois, reportó que un marine que había estado en Irak y que formaba parte de la pandilla Maniac Latin Disciple fue encarcelado por intento de homicidio.
El soldado había disparado contra tres menores de edad.
El informe incluye fotografías de soldados tanto del Ejército como de la Marina , algunos con uniforme, haciendo señas con los dedos en alusión a las distintas pandillas a las que pertenecen.
DATOS
Factores
¿Cuáles son los factores que explican el aumento del pandillerismo dentro de las filas del ejército estadunidense?
*Josiah Heyman, director de la carrera de Antropología de la Universidad de Texas, en El Paso, señala uno de ellos: el Pentágono ha disminuido el nivel de requisitos para reclutar a nuevos soldados.
*Afirma que en el ejército "faltan soldados", ya sea porque "han muerto" en Irak o porque muchos de los que han regresado de ese país han desertado. Ello, dice, ocurre al mismo tiempo que el ejército "tiene planes para incrementar el número de militares a nivel nacional".
*Heyman considera, incluso, que "los reclutadores pueden borrar los registros criminales" de los soldados de nuevo ingreso en el ejército. "Y me refiero a lo que sucede cuando una persona está enfrentando un proceso criminal; los reclutadores pueden hacer que deje de procesarse su caso".
*Por su parte, Jean Offut, portavoz de la base militar de Fort Bliss, dice que oficialmente carece de "evidencias para establecer que existan en esta base militares afiliados de manera grupal a las pandillas. Sin embargo, en lo individual, tal vez puede haber alguno que tenga esa relación".
Otras imágenes muestran graffiti realizados por militares estadounidenses en tanques y bardas.
Este informe incluye una fotografía tomada en Irak que muestra a un soldado con el uniforme del ejército estadounidense a un lado de una barda donde están escritas las letras EME, en referencia a la pandilla Mexican Mafia que opera en Los Ángeles, California.
De acuerdo con este informe, este graffiti no es único. Existen varios más con los nombres de otras pandillas estadounidenses -como Latin Kings, Black Disciples, Gangster Disciples, Hells Angels, Norteños y Sureños- escritos sobre bardas que se encuentran en áreas públicas en distintas ciudades de Irak.
Narcopandillas
Tan sólo en las bases militares ubicadas en Texas, el informe de las Fuerzas Armadas registra 20 casos relacionados con pandillas ocurridos en el 2006.
Los delitos van desde robo y uso de armas de fuego hasta tráfico de drogas.
Un ejemplo: caso número CID014-07333: cuatro militares asignados a la base de Fort Bliss, ubicada en El Paso, Texas, y asociados con los Georgia Boys (grupo que es parte de la pandilla Gangsters Disciples), asaltaron a dos soldados en un estacionamiento de esta ciudad.
"Uno de los cuatro militares identificados fue objeto de un juicio ante la Corte Marcial General y fue encontrado culpable", señala el informe de las Fuerzas Armadas.
Otro de los soldados involucrados fue degradado, se le decomisaron 500 dólares mensuales durante un período de tres meses, se le restringieron sus labores por 45 días y se le impuso un castigo de 30 días de trabajos forzados.
A los otros dos militares se les acusó de violar el reglamento del Ejército de Estados Unidos.
Por su parte, el informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas afirma: "Desde 2004, el Departamento de Policía de El Paso y el FBI han identificado a 40 militares que son miembros de pandillas callejeras que operan a nivel nacional y se encuentran en la base militar de Fort Bliss, ubicada en Texas".
El documento refiere que estos militares se encuentran involucrados en delitos como el tráfico de drogas, robos, uso de armas de fuego y homicidios. "Por ejemplo -señala- miembros de bandas rivales, ubicados en Fort Bliss, se han aliado para atacar a otras pandillas de la ciudad".
En mayo del 2005 ocho militares fueron acusados de soborno y extorsión en un caso de narcotráfico. El FBI reveló que personal militar desplegado en Colombia transportó 46 kilogramos de cocaína a El Paso, Texas, y que una porción fue distribuida a miembros de la pandilla Sindicato de Texas que opera en las prisiones, indica el informe.
Previamente, el 28 de marzo de ese año, agentes de la DEA detuvieron al sargento Daniel Rosas, quien se encontraba en la base de Fort Bliss. El informe anota que a partir de ello, se desencadenaron una serie de arrestos de personas ligadas a una red de narcotraficantes liderada por militares adscritos a esta base, los cuales utilizaban recursos del ejército, incluidas aeronaves.
Según documentos federales del caso, José Ramírez, agente de la DEA , testificó que el sargento Víctor Portales, integrante del 204 Batallón de Inteligencia de Fort Bliss, junto con tres soldados más, transportó cerca de 70 kilogramos de cocaína desde la base militar de Apiay, en el departamento de Meta, Colombia, hacia la base de Fort Bliss.
El informe de las Fuerzas Armadas anota el caso número 0031-06-CID034 ocurrido en la base militar de Fort Hood, Texas, durante el 2006: 14 soldados tendrían nexos con pandillas callejeras o estarían involucrados en actividades de distribución de drogas en el área de Killen, Texas.
Según este informe, otro soldado de dicha base militar fue arrestado en California por cometer presuntamente el delito de "asalto agravado". Durante la investigación del caso, las autoridades militares descubrieron que el soldado era miembro de la pandilla Soreno y que incluso tenía tatuados los números 1 en la pantorrilla izquierda y 3 en la pantorrilla derecha, en alusión al número 13 usado por esta organización delictiva.
En el 2006 agentes del Sheriff del condado de Bexar, Texas, arrestaron a cuatro militares sospechosos de pertenecer a la pandilla Mexican Mafia (EME).
En otro caso, las autoridades arrestaron a un soldado de la base militar de Fort Hood por transportar indocumentados mexicanos. De acuerdo con el informe de las Fuerzas Armadas, este militar pertenecía a la pandilla Chicano Brotherhood.
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