Religión


Obispos censuran estrategia de guerra contra el narco en México

MEXICO (AP) - Los obispos de México censuraron la estrategia de la guerra antidrogas del gobierno en un informe difundido el lunes en el que afirman que la presencia militar en las calles y un sistema judicial corrupto afectan el respeto a los derechos humanos.
Los obispos dijeron que numerosos sospechosos son presentados ante la prensa antes de que hayan sido acusados y pidieron al gobierno que agilice reformas en la policía para que los miles de soldados que participan en la lucha contra el narco regresen a los cuarteles.

Desde que asumió el cargo en 2006, el presidente Felipe Calderón desplegó miles de soldados a zonas con alta incidencia del narcotráfico en el país y se comprometió a recuperar los territorios en poder de cárteles violentos.
Pero desde entonces la violencia relacionada con las pandillas narcotraficantes ha aumentado y se ha agravado, como lo muestran las decapitaciones y tiroteos que ocurren casi a diario en diversas zonas del país.

A decir de los obispos, a pesar de que el despliegue militar tuvo en un principio un amplio apoyo entre los mexicanos, la presencia de los efectivos militares sólo debería ser temporal.

Según los obispos conforme pasa el tiempo, la participación de las fuerzas armadas en la lucha contra el crimen organizado ha suscitado incertidumbre entre la población. Por su parte, las fuerzas armadas tienen la obligación de respetar los derechos humanos, agregaron los prelados.
"La experiencia demuestra que la seguridad no se relaciona directa y principalmente con la capacidad bélica, con la cantidad de policías, con la militarización o con la compra de armas, ni con medidas represivas que llevan a ser intolerantes con cualquier tipo de disidencia", dijeron en el documento.

Los obispos exhortaron al gobierno a que canalice más recursos a mejorar la educación, frenar el desempleo y limpiar la policía.

Los obispos emitieron su informe ante las amplias críticas a la estrategia antidrogas del presidente tras la matanza de 15 personas en Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos. La mayoría de las víctimas eran jóvenes ajenas a las pandillas de narcotraficantes.

La semana pasada Calderón visitó Ciudad Juárez y dijo que no retiraría a los soldados de las calles pues, según insistió, la policía no puede lidiar con la violencia del narco.

También el lunes en el estado de Guerrero, en la costa del Pacífico, siete hombres armados emboscaron una camioneta pickup la mañana del lunes y mataron a cuatro individuos que viajaban en el vehículo.

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